Baselworld - Tissot y los materiales resistentes al magnetismo

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Además de acumular una larga historia fabricando relojes bellos, Tissot también se ha mantenido a la vanguardia de la tecnología desde su fundación en 1853. Con un enfoque inicial en la precisión, la fiabilidad y la innovación absolutas, Tissot adoptó naturalmente nuevas técnicas, y desde finales del siglo XIX demostró esta actitud mediante la incorporación de espirales de paladio en los movimientos de sus relojes. De este modo, se podían limitar los efectos negativos de los campos magnéticos que sufrían los relojes de bolsillo en la época y que, posteriormente, impulsaron una mayor investigación en este campo, a medida que empezaron a surgir nuevos aparatos eléctricos a principios del siglo XX. Estas modernizaciones condujeron a la magnetización de los relojes, que Tissot inició reemplazando el acero en los órganos reguladores con materiales resistentes al magnetismo. Como consecuencia de ello, el primer reloj de pulsera antimagnético, el Tissot Antimagnétique, vio la luz en 1930 y abrió un nuevo y revolucionario capítulo en el universo de la relojería, ya que el hito fue adoptado por la industria relojera en su conjunto. Los avances tecnológicos no dejaron de sucederse y los modelos actuales, en colecciones tales como Tissot T-Complication Chronometer, son los equivalentes modernos de estos relojes revolucionarios. El Tissot T-Complication Chronometer, equipado con una cubierta de acero antimagnética, con la certificación oficial del COSC (Contrôle officiel Suisse des Chronomètres) fue reconocido por sus logros en la Competición Internacional de Cronometría, donde recibió el primer premio en 2013. Nuestros relojes, como en el caso del T-Heritage Petite Seconde 2018, siguen conmemorando los avances en la investigación de materiales antimagnéticos, mientras que las propiedades del silicio de colecciones tales como Tissot Ballade confieren incluso mayor precisión y longevidad.