Baselworld - Tissot y la hermeticidad

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A lo largo de los años, los logros tecnológicos de Tissot han abarcado soluciones creativas para resolver el problema de la hermeticidad, y las primeras colecciones resistentes al agua vieron la luz en 1938, con el lanzamiento de la colección Tissot Camping. Estos relojes, herméticos y resistentes al polvo gracias a un sistema de cierre de tornillo, también eran antimagnéticos y estaban equipados con una caja de acero inoxidable y cristal irrompible. Curiosamente, la documentación de los archivos de Tissot de 1938 proporciona información acerca de los experimentos de hermeticidad realizados en colaboración con el Laboratorio Suizo de Investigación Relojera, ubicado en Neuchâtel (Suiza), y pone de manifiesto el largo tiempo y la amplia investigación invertidos en estos avances. Pronto siguieron mayores avances tecnológicos de la mano de nuevas colecciones a lo largo de los años, que ofrecía más garantías a los clientes. En 1954, salió al mercado la colección Tissot Seastar, resistente al agua hasta 200 y 300 metros. Entre los distintos modelos estrella, cabe destacar el Tissot T12, presentado en 1956 y garantizado hasta una profundidad de 120 metros, que lo convertía en la opción ideal para buceadores y amantes de los deportes acuáticos. Pocos años después, el Tissot Seastar Seven incorporó un sistema de caja monocoque patentado y más efectivo, así como un diseño más elegante del reloj en su conjunto. Las innovadoras colecciones resistentes al agua de la actualidad son más impresionantes que nunca. El Tissot Seastar 1000 automático consta de un movimiento automático C01.211 y de una válvula de helio que permite la despresurización automática del reloj. Con una hermeticidad garantizada hasta una profundidad de 300 metros, ha conquistado a los buceadores por sus especificaciones de alta tecnología, así como por su pulcro y deportivo diseño.